El Poble Nou de Benitatxell ha puesto en marcha una fórmula innovadora para transformar la eficiencia energética en ingresos para el municipio. Tras la renovación del alumbrado público con tecnología LED, el Ayuntamiento no solo ha reducido el consumo eléctrico y la factura energética, sino que ahora subastará los derechos sobre el ahorro conseguido.
El mecanismo se basa en el sistema estatal de Certificados de Ahorro Energético (CAE). La normativa obliga a las grandes empresas energéticas a cumplir objetivos de ahorro energético o, en su defecto, a compensarlos económicamente. Cuando una administración pública reduce su consumo mediante actuaciones de eficiencia energética, ese ahorro puede convertirse en un derecho económico que puede ser adquirido por estas empresas.
En el caso de Benitatxell, la actuación de modernización del alumbrado ha generado un ahorro estimado de más de 312.000 kWh anuales, que el Ayuntamiento sacará a subasta pública para que las compañías interesadas compitan por adquirir estos derechos.
Este logro se enmarca en la estrategia energética municipal impulsada a partir de la auditoría energética desarrollada en colaboración con la consultora Azigrene S.L. Esta planificación ha permitido al Ayuntamiento acceder a distintas líneas de financiación de diversas administraciones e impulsar actuaciones de mejora de la eficiencia energética, dentro de una línea de trabajo que continúa dando resultados positivos para el municipio. Concretamente, se prevé que la operación permita obtener alrededor de 40.000 euros adicionales, que se suman al ahorro permanente en la factura eléctrica municipal.
Un modelo de eficiencia con triple beneficio
La renovación de gran parte del alumbrado se realizó con ayudas públicas, lo que permitió modernizar prácticamente todo el sistema con un impacto económico muy reducido para el municipio. Gracias a la tecnología LED, el municipio consume menos energía, paga menos por la electricidad y ahora podrá además generar nuevos ingresos a partir de ese ahorro.
Con esta iniciativa, Benitatxell se sitúa entre los primeros municipios de la provincia en aplicar este mecanismo, que permite aprovechar al máximo las inversiones en eficiencia energética.
El alcalde, Miguel Ángel García, ha destacado que “el objetivo es que cada euro que se ahorra en energía revierta en mejorar los servicios públicos. Con esta fórmula demostramos que apostar por la sostenibilidad también es una manera de gestionar mejor los recursos públicos”.
De este modo, una actuación de eficiencia energética genera un beneficio múltiple para el municipio: mejora del servicio público, reducción del consumo energético y generación de nuevos recursos económicos sin aumentar la presión fiscal sobre los vecinos.